Marta

Marta es administradora del grupo y fue el pediatra de su hijo quien la diagnosticó hipotiroidismo. Es la que da fuerza y seguridad a los miembros del grupo para poder hablar con seguridad ante profesionales sanitarios desactualizados, desinformados o que muestran incredulidad ante los sintomas. 

A continuación, nos relata su experiencia.

"Entré al grupo de casualidad por pura desesperación. Mi historia comienza con una visita a un pediatra de mi hijo. Fui diagnosticada de un solo vistazo; aún recuerdo cómo me dijo que tenía un serio problema de tiroides y que acudiera rápido a mi médico. No olvidaré tampoco su respuesta a mi pregunta de por qué creía que tenía un problema; fue claro y conciso: "A ojos de un buen médico es evidente que tienes hipotiroidismo".

Casi dos años después del diagnóstico e inicio del tratamiento, comencé a darme cuenta de que volvía a no ser yo, algo no iba bien, no me encontraba bien, a pesar de que los resultados de mis analíticas eran supuestamente correctos. Tuve la idea de buscar en Facebook algún grupo donde sentirme comprendida, donde consultar... Cuando entré en el grupo y comencé a leer, casi me echo a llorar.

Encontré tantas respuestas e información de forma desinteresada, que me armé de valor para conseguir una revisión de la dosis y su aumento. Fue entonces cuando entendí la relevancia de lo que me dijo el estupendo pediatra que me diagnosticó. Es cierto que el hipotiroidismo debe ser tratado por un buen médico, uno que esté actualizado, que sea curioso e incansable.  

La situación es tan desesperanzadora en la consulta que muchos hipotiroideos llegan a un punto en el que se conforman con que los médicos les escuchen y les crean; parece que algunos doctores han olvidado aquello de no perder de vista la clínica del paciente, aunque aparentemente las analíticas estén bien. Ya no exigimos siquiera que nos lleve un especialista, solo un facultativo que esté actualizado y nos haga caso. Nosotros solo deseamos encontrarnos bien. Volver a ser quienes éramos.

Cuando las fundadoras del grupo comentaron la posibilidad de cerrarlo porque estaban desbordadas, decidí dar el paso para ser administradora y ayudarlas de igual manera que ellas hicieron conmigo en su día.

Ser administrador es una tarea que exige dedicación, pero también aporta mucha alegría y es muy reconfortante cuando lees a alguien que da las gracias de corazón por la labor que se lleva a cabo en Hipotiroideos España, porque gracias a la información y consejos que aporta el grupo vuelven a encontrarse bien. 

El grupo nos da las herramientas para defendernos ante algunos profesionales sanitarios desactualizados e incrédulos y nos apoya para que cojamos las riendas de nuestra enfermedad, porque si no lo hacemos nosotros nadie más lo hará. Porque cada médico que escucha a un hipotiroideo informado que sabe lo que necesita para mejorar su calidad de vida es un pequeño paso más para combatir la desactualización y desinformación que existe sobre el hipotiroidismo."